¡ BIENVENID@S !

¡BIENVENID@S! a mi Blog personal.

Desde aquí, espero transmitiros, todas la emociones, sentimientos, alegrías, penas y satisfacciones, que mi pluma sea capaz de plasmar sobre el folio.

Espero que os guste y al menos durante los minutos de lectura de éste, vuestras emociones, sensaciones, sean como mínimo, gratificantes y enriquecedoras.

Un abrazo.
Annia




viernes, 28 de octubre de 2011

EL ROSAL

                                   

            Acaricia el rocío, con un velo blanco sus pétalos,
           
que abrazados unos a otros, empiezan a despertar.

            Su belleza se refleja, en el blanco color

            que recuerda a un nardo que inmaculado,

            desprende su belleza para poderla contemplar.

           
            Y con mimo se van abriendo, besando con ternura al sol.

            Con su estallido de brillo que al jardín envuelve,

            apenas consciente de ello, convierte el da en un amanecer

            digno de admirar.

           
            Es el rosal que hermoso  florece,

            mostrando  su encanto con humildad

            sin saber que le contemplan extasiados,

            unos ojos que  sus lindo rostro

            en el recuerdo quieren guardar.

           
            Sus espinas que para el son

            la nota de dolor, son las armas que la vida le d…

            para que nadie se pueda de su hermosura,

            que adorna un pequeño parque de la ciudad adueñar.

           
            Y como una perla blanca que nace cada amanecer,

            con el sol, regala esta hermosura

            ajeno a su gran valor.

           

            Annia Mancheño





domingo, 23 de octubre de 2011

HOMENAJE A DEMETRIA CARVAJAL CIEMPOZUELOS




Era Ciempozuelos el pueblo. Con mil poemas nuevos,
el 17 de Noviembre de 1919 dos bellos ojitos se abrieron.

Nadie sabía aquel día, que una poetisa llegaba,
a aquel pueblecito chico donde en casas
de adobe y piedras se habitaba.

Era una niña sencilla con carita aterciopelada,
que entre ocho flores crecía  con el amor por compañía.

Apoyada y de la mano de una mujer importante,
un buen día en su niñez conoció el mundo del saber
y su alma ansió comprender

Adentrándose en ese mundo, poblado  de estrellas de palabras,
Navegó entre libros y libros, voló de sílaba en sílaba
Satisfaciendo con estas sus ansias.

Y aunque pronto las circunstancias robaron a sus ojos esa belleza
En su mente se aposentó  la fuerza de buscar metas nuevas.

Creció y creció aquella flor hasta los dieciséis años
en que una guerra cruenta puso dolor sobre sus brazos.

Fueron años de tristezas que dejaron una cicatriz en su alma,
pero la fortaleza de su espíritu consiguió que la vida continuara.

El muro del tiempo fue dejando atrás, recuerdos pintados con negras lágrimas,
dando paso a un nuevo camino que andar.

En ese camino, sembrado, el amor creció a su paso,
y aspirando su variados perfumes hacía el futuro siguió andando.

Fue escalando los días, vivificando nuevos perfumes,
que su vientre engendró con ilusión
dando origen a nuevas semillas de amor
que regaba con la ternura de su corazón.

Trepando entre batallas y alegrías
como una hiedra sobre las paredes de su hogar,
a sus hijos y su marido con respeto y amor,
todo su tiempo, creando momentos felices, regaló.

Siguió transcurriendo éste y aquellas semillas volaron,
para sobre otros caminos dejar su corazón sembrado.

Cuando estos se marcharon el vacío del silencio
eternizó el tiempo, y a mitad de su camino,
se encontró que su destino tomaba un nuevo signo.

¡Eran sesenticinco años vividos!
¡Una nueva senda en el camino!
Sobre sus manos vejez.
En su mente otra meta que vencer.

Ansiosa de aquel saber que en la infancia quedó anclado,
buscó en su alma la puerta a aquel camino parado.

Cuando ésta entreabrió, la musa que en ella habitaba,
libre y eufórica, no dejaba de bordar sobre
cualquier pliego, fracción o fragmento de papel
valiéndose de sus manos, lo que su alma conservaba.

Libre la dejó navegar, con sus dedos como barcas,
con remos de sentimientos y dulzura,
hacía la orilla de su corazón donde
a su Virgen del Consuelo guardaba.
Cantos de amor impregnados de fragores de espiritualidad,
disto a sus manos versos para con ellos a ésta alabar.

Rocallas de sentimientos creados a través del tiempo,
fueron despertando día a día a nuevos versos que dormían.
Adentrándose su espíritu en la esencia de las palabras,
realzando la vida vivida con gula sobre los papeles los dejaba.
¡ Ansiaba su alma volcar, ¡  tantos y tantos sentimientos !
que como Madreperlas crecían, sobre la concha de nácar de sus anhelos.

Pero el tiempo inexorable cobro el tributo a sus ojos,
fulminando su mirada con penumbras que sus manos callaba.

Más... ¡Su musa no se rinde! Tiene licencia de eternidad.
Y aún en penumbras vuela, por su pensamiento viene y va.
Tenaz, firme, constante y obstinada,
Porfiando con sus manos siempre está,
Trasvenando de sus venas toda la poesía que por estas navegan.

Porque el tributo del tiempo al cuerpo puede ganar,
pero tiene perdida la batalla que contra su sensibilidad quiere entablar.

Aunque sus ojos cansados casi ya no vean...
el aire de sus pulmones quieran poco a  poco entre suspiros escapar...
¡ Demetria es Poeta !
Poetisa que a su Musa alumbró a mitad de su camino
cuando en éste, el silencio con el vuelo de sus hijos,
en su hogar  se aposento, pero...
la voz de sus sentimientos sigue cantando entre penumbras,
porque ésta nació con ella dentro de su corazón.

Annia Mancheño

viernes, 21 de octubre de 2011

TÚ Y YO....


Mientras caen la hojas de Otoño y te espero
Y me besa el reflejo  de tus ojos de cielo…
Yo gustosa encuentro entre claros recuerdos
Esa flor que pusiste en mis labios sin dueño.

Tu suspiras por mi, yo por ti exhalo al sueño
Que aunque lejos… Te siento!  
He inagotables caricias hoy tengo
Para llevar a tu boca… para rociar con ellas tu cuerpo.
Proclamando estas la llegada de noches con lunas plateadas.

Ya embriaga mi estancia la dulzura del sueño…
Ya amanece en mis ojos resplandores de soles…
Que contigo el destino pone a mi corazón un sino,
A mis sensaciones colores,
sobre mi lecho un mantón de colores.

Yo te mira y me miras y se unen en duelo
El idilio que despierta este cruce de sentimientos.
¡Que la soledad se ha dormido! ¡Que la alegría despierta!
Que tus manos y las mías buscan de nuevo, del amor la senda.

Y tú y yo… árbol y flor…mar y arena…cielo y tierra…
Nos fundimos en la ruta del tiempo venidero
Nos buscamos… nos recorremos…nos poseemos…
Y en la blanca armonía que trae la luz del día
Por la vereda de lo andado, estación al encuentro
De un nuevo amor…de un nuevo bello sueño.

Annia Mancheño

jueves, 20 de octubre de 2011

CARTA ABIERTA A LOS EMPRESARIOS



Cuando Isabel, abrió el buzón, ya esperaba, aquella carta. María la había llamado la noche anterior, para llena de felicidad, contarle que… La Empresa de Servicios a Domicilio, la había llamado, ofreciéndole de nuevo el puesto, pero, en unas condiciones, bastante peores, a que que tenía anteriormente. Pero… ¡Ya tenía un nuevo puesto de trabajo! Y que la famosa copia de la carta, responsable de que se lo hubieran dado, se la había mandado por correo, a principio de semana.

Ella misma, le había aconsejado, cuando indignaba, le dijo que, la Empresa para la cual había estado trabajando; la misma para la cual, trabajó ella, hacia años,  la había despedido. Le pidió que,  que, la escribiera una carta a esta, donde mostrara su indignación tras los hechos y otra, para que se leyera  públicamente. Sabia que, esta tendría repercusión, en aquello que la oyeran y una secreta esperanza en que, alguien, volviera a darle trabajo a Leonor. ¡Se lo merecía! ¡Era un gran persona y trabajadora!  Leonor, no estaba muy convencida, ya que, su facilidad para expresarse escribiendo, no era mucha; así que, ella misma se la redacto por teléfono, después de conocer, como había ocurrido todo.
Era consciente de que, en su antiguo programa de radio, se había leído esta.  Jorge la había llamado, contándole que, la difusión de la carta, había provocado muchas llamadas a la emisora, interesándose por el tema,  la mayoría., mostrando así, su indignación ante lo ocurrido. Más de una persona, se había ofrecido a proporcionar un puesto de trabajo a Leonor;

Y había ocurrido. La mujer de un Empresario, al oír la carta, habló con su marido, que se puso en contacto, por medio de la emisora, con Leonor, y le ofreció un trabajo. Se iba a dedicar a, atender a la madre de su esposa, en el domicilio de esta. Con una condiciones, inmejorables, asegurada y con la promesa de que, al ser tan mayor y estar delicada; el día que faltara ésta, pasaría a formar parte de la plantilla de trabajadores en la Residencia que Regentaba él.
Ya en casa, abrió el sobre y leyó:


CARTA ABIERTA A LOS EMPRESARIOS
                                              
                                                                                  Empresarios Españoles
                                                                                  C/ Ciudades y Pueblos
                                                                                              España



Muy Sres. Míos :

Mi nombre es....que importa esto, un nombre más..., podría ser el de miles de trabajadores en paro, en éste País.
Yo en concreto, he estado trabajando con uno de Uds. durante el periodo de un año y medio, en el sector dedicado a Servicios Sociales a Domicilio, encargado de facilitar ayuda a Ancianos necesitados de ésta, tanto en sus hogares,  como en el aseo personal de éstos. Pero esta carta podría ser de cualquier trabajador que hoy en día ponga interés en su trabajo y después de varios contratos se vean en la calle a consecuencia de una enfermedad mínimamente larga, un embarazo, una protesta...Etc. 
El día treinta y uno de Julio, de 2011, se dio por rescindida mi relación contractual con la empresa, al finalizar el último contrato de circunstancias que firmen con Uds. por un periodo de seis meses.
¿ El motivo de ésta carta ? Paso a continuación a explicárselo.
Cuando yo empecé mi relación laboral con uno de Uds. hace un año y medio, me propuse llevar a cabo este, poniendo en ello toda mi buena voluntad, con el fin de realizar éste concienzuda y responsablemente, con la finalidad de que éste fuera valorado y mi relación con la empresa fuera larga y productiva para ambos, a pesar de que,  limpiar, ( que es lo que una Auxiliar a Domicilio, hace con más frecuencia ) no era el trabajo ideal ni el que más me gusta hacer, pero si me atraía el hecho de que mediante mi trabajo, aportaba a aquellos a quienes servia, ( los ancianos, a quienes respeto, sobre todo por el mundo de soledad en el que viven habitualmente, aunque, no en todos los casos ocurra así, si se daba esta circunstancia en la mayoría de aquellos ancianos a  los que yo asistía ) como decía, apórtales un poco de alegría con mi sonrisa, el poco tiempo de que disponía para estar con ellos. No piensen Uds. que me salía de mi función de  Auxiliar, ¡No! Sólo consistía en tratarles con cariño y respeto, durante el tiempo que pasabas en sus hogares, y las mayoría de las veces, escucharles, ¡simplemente, les! sin dejar con esto, de realizar mis funciones de Auxiliar. De que está intención fuera productiva o no, supongo que Uds. deben tener informes de ellos mismos. A mi me consta, que la mayoría de ellos, estaban contentos con mis servicios y de todo éste tiempo que he estado trabajando con Uds. es de lo que me siento más orgullosa. Mis esfuerzos, se llevaron la recompensa de más de un beso de agradecimiento y muchos  “Gracias “ dichas con el corazón.  
Al principio, me resultó difícil enfrentarme al trato de alguno de ellos, cuando en algún caso en particular, “Muy particular “, la enfermedad del anciano, y como consecuencia de esta y su propia amargura, el trato de éste durante el servicio, superaba mi capacidad de no implicarme en los problemas de los usuarios. En definitiva, los contratos se iban sucediendo uno tras otro, así que llegue a la conclusión de que estaban contentos con mis servicios. 
Hace aproximadamente once meses, empecé a tener algunos problemas de salud, en principio nada importantes, ( al menos, eso pensaba yo) , con lo cual, al estar ligada a la empresa mediante contratos de treinta en treinta días, y ante la inseguridad de estos, llevada por la idea tan extendida de que un trabajador que se pone enfermo, no es rentable a ninguna Empresa, ( con lo cual al terminar el contrato en función es puesto en la calle) , fui atrasando las prueba pertinentes, esperando que se solucionara todo, ya que al no encontrarme tan mal,  podía desarrolla mi función en el puesto de trabajo, sin demasiado esfuerzo, aunque eso sí, cada vez más cansada, a partir de los catorce meses, Pero pesar de que seguía estando con contratos por circunstancias, estaba haciendo sustituciones, no decaía mi esperanza de que valoraran mi trabajo y con el tiempo pasara a formar parte de la plantilla fija de la Empresa.
Como mi problema de salud no se solucionaba, necesite que se me hicieran algunos reconocimientos médicos con el fin de averiguar que me ocurría, que provocaron que me viera obligada a faltar a mi puesto de trabajo más de un día, eso si, ¡ siempre justo el tiempo que requiriera dicho reconocimiento o prueba ! .
Producto de mi cansancio y desconociendo la razón de tal, mi concentración en el  trabajo sufrió un bajón, lo que provocó, que mi rendimiento bajara también. Soy muy consciente, de que si esta circunstancia fue advertida inmediatamente por algún anciano, que pasó a hacerles constar esto, ( cosa que no les reprocho, ya que ellos suelen disponer del servicio del Auxiliar durante poco tiempo y como es lógico, necesitan que a estos les cunda el tiempo del que disponen )  se debió a que mi rendimiento en los servicios, hasta el momento en que mi enfermedad me lo impidió, fue al 100%, con lo cual en el momento que bajó éste se hizo demasiado evidente. Si me hubiera limitado a cumplir las horas de servicio a un ritmo más a menos normal, (tengo que reconocer que esto también suele ocurrir en algunos casos por parte del trabajador) ellos no se hubieran percatado con tanta facilidad.
Debido a mi enfermedad, el día 26 de Mayo, mi doctora ante mi estado de cansancio y mi aspecto, decidió facilitarme una Baja Laboral, con el fin de que lo antes posible se me realizaran las pruebas pertinentes, para averiguar que ocurría. Pruebas que se retrasaron, no por mis deseos, sino por la lentitud y tan conocido mal funcionamiento de la Seguridad Social en estos temas ante la aglomeración que existe en los Hospitales, por no tener personal suficiente, de tal manera,  que no dan a bastos, lo que conlleva que los médicos de cabecera no puedan hacer nada para agilizar los reconocimientos, ya que la única opción que les queda el método de Urgencia, lo cual en éste caso, no era honrado usar, al estar ya bastante colapsadas las urgencias por la mala organización del sistema de Prestación de servicio al Enfermo y no ser mi enfermedad grave.
Un mes antes de que mi doctora me facilitara la baja laboral, se me comunicó que el mes de Junio, era el destinado para que disfrutara de mis vacaciones.
Próxima la fecha de dichas vacaciones y previniendo que seguiría de baja al tener todavía diagnostico de los médicos, y ante mi desconocimiento legal de dichos temas ( imperdonable por mi parte ) pensé que dichas vacaciones no podía disfrutarlas estando de baja, con lo cual la Empresa se vería obligada a retrasar estas hasta que se me diera de alta. Como mi intención no era salir de vacaciones fuera de la localidad de donde resido, sobre todo porque no me encontraba bien, contacte con mi coordinadora, indicándole que, yo no tenía ningún inconveniente puesto que no iba a salir, en pedirle a mi Doctora que me diera el Alta Laboral durante ese mes de vacaciones, esperando que se solucionara el tema, antes de que volviera de éstas. Con el fin de que la Empresa, no tuviera que atrasar estas. Según mi criterio (criterio bastante ingenuo ¡lo reconozco! bastante trastorno les estaba ocasionando ya.)
Tengo que reconocer que inconscientemente, también motivó mi actitud, el hecho de que mi contrato finalizaba un mes después, y temía que ante tantas faltas a mi puesto de trabajo, no se me renovara. Así que prefería quedarme sin unas vacaciones disfrutadas con salud a perder mi trabajo.
Mi coordinadora, me comunicó que no había problemas con mi baja laboral, ya que en el momento de que se me facilitó esta, ya se me había comunicado mi periodo de vacaciones con lo cual según convenio, ¡Nuestro convenio!, debía disfrutarla aún estando de baja, eso sí, sin dejar de mandar los partes correspondientes cada semana. Me explicó que esta era una situación legal y que no podía hacer nada.
Ante mi duda sobre esta legalidad, ya que mi propia Doctora, así como muchas personas me había indicado que no era posible estar de baja y de vacaciones, consulté el tema y ante la información de que nuestro convenio así lo decía, lo acepte...no sin que me quedara la duda de que como era posible que se hubiera firmado un convenio en esas condiciones, ya que según es estatuto de los trabajadores no se puede estar de baja laboral y al mismo tiempo de vacaciones... no puedo evitar recordar el tan famoso dicho de : “ No se puede uno bañar y al mismo tiempo guardar la ropa “
¡En fin supongo que son cosas que ocurren hoy en día ante la necesidad de trabajo, tan extendida! 
Al día siguiente de mi pregunta, se me comunicó que tenía que pasar por la Clínica concertada con la empresa, donde se realizaban los reconocimientos médicos. Se que esto es normal cuando se produce una Baja Laboral, pero no dejó de sorprenderme el que fuera al día siguiente.
Se me realizó un reconocimiento, y supongo que les pasaron un informe.
En definitiva, les cuento todo esto, para que vean que mi intención, no fue nunca abusar del tiempo de mi baja laboral.
El día 14 de Julio,( quince días justo antes de que se cumpliera el plazo de mi contrato...¡ Bien hecho... ¡Absolutamente legal !  se me comunicó mediante un telegrama, que mi relación contractual con la Empresa, se daba por rescindida el día 31 de dicho mes, Julio, al finalizar dicho día, el ultimo contrato de circunstancias que había firmado con Uds. ¡ Después de un año y medio ! Tengo que reconocer,  que aún con la esperanza de que se valorara mi trabajo, ya esperaba este despido.
Y aquí, me surge la duda, motivo principal de ésta carta : ¿El hecho de no renovarme el contrato, después de estar prestando mis servicios en la Empresa durante un año y medio, se debe a que ya no hay trabajo suficiente, o por el contrario, lo ha motivado mi falta de existencia a éste por la baja laboral?
Es cierto que en la Sociedad de hoy en día, en las empresas, (debo ser justa y no referirme sólo a la suya) todo trabajador que no es productivo en algún momento, sea por la circunstancia que sea, y haya respondido en su trabajo como haya respondido, deja de ser interesante para estas, sobre todo teniendo en cuenta, que hay miles de personas esperando para cubrir ese puesto. No voy a reprocharles esto, Uds. no hacen nada más que llevar a cabo, aquellos que la Sociedad en general permitimos, quizá influenciados por la falta de trabajo. Pero como persona libre que soy, no quiero dejar de ejercer mi derecho a opinar en cuanto al tema. Por desgracia, en la mayoría de los casos, al trabajador hoy en día, sólo le queda este derecho.
No pretendo con esta carta, que Uds. me readmitan de nuevo, mi única intención, es dejar constancia de que yo no desee ni busque esa Baja Laboral y como es lógico, me puse enferma a propósito, y como persona y trabajadora que soy, me indigna que en la Sociedad en la que vivo, (vuelvo a insistir en que no ocurre sólo en su Empresa) el trabajador no tenga derecho a ponerse enfermo, sobre todo cuando este se toma su trabajo en serio. (Cosa que reconozco, que también hoy en día, es poco habitual entre algunas personas) Esto último, me lleva a hacerme a mi misma, una ultima reflexión: ¿No será porque dichos trabajadores saben que cumplan o no con su trabajo al 100% quien decide sobre su seguimiento en éste, no es su esfuerzo, sino las necesidades y el interés de la Empresa?  Según se dice, esta sociedad está avanzando ¿Avanzando hacía dónde? Para mi avanzar es prosperar. ¿En qué prospera la vida de los trabajadores después del esfuerzo realizado, si este no es tenido en cuenta y a la mínima vuelta de hoja se ve en la calle? Uds. se quejan de que no tienen beneficios, porque el trabajador no es responsable con su puesto de trabajo, aduciendo que esta es la razón por la cual no contratan personas fijas. ¿Es así como motivan a éstos para que cambien?  ¿De verdad piensan honradamente que con estas condiciones de trabajo, vale la pena rendir en el puesto al 100% , para en cualquier momento perderlo ?
Desde luego, puedo decirles que a pesar de esto, mi intención allá donde este trabajando, seguirá siendo la misma, cumplir con mi trabajo, no tanto por la Empresa en sí, ante lo aprendido en esta, sino porque como persona, es esto lo que me hace sentirme honrada y con derecho a cobrar el sueldo que recibo y orgullosa de llevar mi hogar adelante con este. Sólo me voy a atrever a pedirles una cosa más, como personas y responsables de las Empresas: Cuiden y motiven a sus trabajadores, por el perfecto funcionamiento de su empresa y porque jamás deben ser fichas productivas en un ordenador. Uds. Ganaran; sus trabajadores; estarán contentos con sus funciones, y sobre todo.. y les aseguro que esto es lo más importante en el tipo de servicios que presta la empresa, en la que yo trabajé,  los Ancianos, esas personas a las que relegamos los hijos, la mayoría de veces al olvido, se lo agradecerán.
Les ruego que, puesto que en el momento en que mi salud mejore, mi intención es solicitar a otras empresas dedicadas al mismo tema, un puesto de trabajo, en el caso de que se les pidan informes, valoren mi esfuerzo en su Empresa al redactar estos y no mi baja laboral, treinta y cinco días, puesto que los treinta restantes, pertenecían a mis vacaciones, treinta y cinco días, de quinientos cincuenta y dos días que estuve con Uds.
Sin mas, y por supuesto dejando claro que mi intención no es ofender ni faltar el respeto a nadie, empresario, esperando comprendan y acepten mi derecho a opinar como persona y trabajador libre que vive en un País que se enorgullece de disfrutar de una Democracia, les agradezco el tiempo durante el cual, me dieron la oportunidad a pesar de todo, de que mi trabajo, haya sido productivo para mi hogar y mi vida independientemente de lo que les haya aportado a Uds.
Con todo respeto le saluda atentamente:


                                                                       Un trabajador en paro.
           
      Annia Mancheño 

martes, 18 de octubre de 2011

¡¡¡ nO ESTAS SOLO!!!



Annia Mancheño

ARRIESGÁNDOTE A AMAR...


Querido Aitana:

Desde que hablamos la última vez, he pensado mucho antes de escribir esta carta.
Cuando  me contestaste a la pregunta  ¿Y si te enamoras? Me lo dejaste muy claro…
·        No me voy a enamorar… ¡No quiero que me engañen! ¡No quiero que me hagan daño¡ ¡ No quiero hacer daño a nadie! Ese sería mi problema!
Y eso es cierto, lo tenía muy claro.  Cuando una relación te supone la duda ante un posible  problema, dejas de intentar que esa amistad siga adelante, por  tu resistencia, a darle más importancia, que la que pueda tener una conversación a la semana y porque no, una noche de sexo cuando surgiera.
Si embargo, así, no te lo harán querida…; no te harás daño porque tu no estas dispuesta a dejar que ni siquiera, se ocasione no ya el problema, sino la misma duda. ¡ ¡No  intentaras descubrir si esto no ocurriera, que te aportaría de bueno!
Es cierto que la vida ya es demasiado complicada, como para ir buscándose el problema. Pero, también es cierto que para ti, es mucho más sencillo, vivir si intentar ver más haya de un posible problema.
No quieres necesitar a nadie, Creo que no es cierto. No es que no quiera, sino que te da tanto miedo que te escondes tras la careta del vivir al día, porque el mañana te asusta tanto como tu soledad actual y te lo repites constantemente para convencerte.
No te veo como una persona que tan sólo busca, algún que otro encuentro para tener un rato de conversación y compañía y satisfacer sus necesidades sexuales si surge  la ocasión; pero en si, esa es la imagen que das, cuando conoces a alguien y se crea la mínima posibilidad de tener que dar de ti o mostrar lo que realmente necesitas o quieres, (al menos eso es lo que me has transmitido a mi,  que te conozco hace muchos años).  Es entonces cuando te disfrazas de mujer segura de lo que buscas y te pones mil excusas para darte la razón a ese rechazo... familia...distancia... dependencia... caducidad.
En el fondo haces lo posible por romper antes de..., cualquier lazo afectivo que pueda comprometer tu  ¨ seguridad ¨ Aunque como es normal, sin querer cerrar esa puerta del todo, pero siendo tu quien controlas la situación siempre. Manipular emocionalmente tus miedos y la situación (en el buen sentido de la palabras)  para salir ilesa de cualquier sentimiento que pueda romper tus esquemas establecidos, sin que la persona contraria tenga la posibilidad, de cambiar ni un átomo de esa cadena de miedos, que en el fondo te atan, no apartándola del todo, pero si, manteniendo las distancias, para que no pueda saltar las barreras de esos sentimientos, que tan celosamente has encerrado en arcas de normalidad.
Al menos es lo que yo pienso… lo que a través de nuestras conversaciones, me transmites.
En el fondo, tú mejor que nadie, debes saber el por qué de tus reacciones. Según tú, no te ha faltado preparación ni ocasión de descubrirlos.
No tengo que ser yo la que te diga que pasa por tu cabeza ni lo que tienes que hacer y yo puedo estar totalmente equivocada.
Pero si tengo una cosa clara Aitana. Te aseguro que,  una relación sana no es nunca un problema
No puedo pensar que, no deseas que te amen. A quién no le gusta sentirse abrazada, acompañada mimada, deseada... sobre todo cuando la vida no te ha regalado demasiadas de estas cosas
Sería fácil enamorarse de ti, con el tiempo, si fueras capaz de mostrarte tal y como eres… ¡Eres una buena persona! Tienes mucho que dar, aunque ni tu misma lo sepas.
Lo que te pasa en realidad, es tan sólo  una reacción cobarde ante el miedo de enamorarte. Pero,.. ¡No seas cobarde!  Ya te enamoraste una vez mucho y a pesar de lo que, tu voz proclama, se que eres  capaz de recuperarte.
Que no te den miedo los problemas, más del que normalmente deben darte estos. Has superado los suficientes como para saber,  que una vez llegados estos, te costará más o menos tiempo, pero ninguno podrá hundirte nunca más, hasta el extremo de perder tu propia identidad en los brazos de la depresión o los deseos de otras personas.
Solo debes tener cuidado y claridad en lo que pides y das y no  volver a repetir patrones antiguos.
Durante muchos años ejerciste de mujercita comprensiva, paciente y muy enamorada, esperando ser necesitada para alguien que, no supo valorar tu amor y que junto al el tiempo y la rutina,  creasteis  un desamor, que hundió el barco de vuestra convivencia.
No te engaño… Te engañaste tú, que no quisiste ver lo que realmente tenías y consentías. Nunca te engaño, aunque si inconscientemente, (prefiero pensar que fue así), él te utilizó para solucionar sus propios problemas y no hay más ciego que el que no quiere ver, sobre todo cuando psicológicamente te han educado machacando el hecho que hay que amar sin esperar nada a cambio.
Le quería tanto, estaba tan necesitada de cariño y de que alguien te cuidara y mimara a ti,  que no te importó pasar por todo, porque en el fondo creía que era tanto lo que tenía para entregarle que algún día todo cambiaria. Sólo era una niña, cuado te uniste a él.  
Tu gran error, fue pensar que el amor puede cambiar a las personas y la comprensión ayudar a unir los eslabones de ese cambio fuertemente. Pero, el amor, no cambia  a las persona Aitana… Modifica comportamientos, momentáneamente, que vuelven a surgir con el tiempo si las cosas no funcionan.
Quisiste hacer sus problemas tuyos y lo único que conseguiste, fue que tu autoestima ya resquebrajada,  se alimentara día a día con la sensación de fracaso que te inundaba.
Hijos, soledad, actitud de normalidad y silencio, sobre todo silencio ante ti misma, fueron las armas que intentaste utilizar para llenar tantos huecos vacíos y escondidos tras la supuesta comprensión que debía sentir.
Salir de todo aquello, te costó media vida descubrirlo, pero también aprendiste con ello, que los problemas de los demás, deben solucionárselos los demás, y que el amor jamás puede ni debe hacerte perder tu propia identidad y dignidad como persona.
No te arrepientas. Ni siquiera digas  la típica frase de “ si volviera a vivir”  No tiene sentido, el pasado no vuelve, y aunque volviera, la experiencia se adquiere viviendo y siempre se pueden cometer errores y el futuro no abre caminos claros si te regodeas en los errores pasados; además, fruto de esa relación y a consecuencia de ella, has aprendido y disfrutas  y de  tres  hijos maravillosos; además de descubrir, aunque haya sido pagando un precio emocional muy alto, a una gran mujer, la que hoy en día eres y siempre existió; aunque se escondía en su maltrecha bajauto-estima, que otros y tú misma alimentabas por miedo a volverte a quedarte sola; por miedo a enfrentarte a la vida y no saber salir adelante, sin ser consciente de la fuerza que tú misma posees y no quieres ver.
Si Aitana… Ya lo se…eres una mujer muy utópica e idealista, pero que se debe querer como es y no volver a permitir que nadie en nombre del amor, la vuelva a anular.
Cada vez que llega alguien a tu vida Aitana, haces brotar llamas de esa pequeña brasa que alimenta, aunque no queramos, los recuerdos, (es increíble como la mente tienes sus propios recursos de defensa)  y saca  a la luz los miedos pasados y estos recuerdos nos ayudan a reflexionar y reafirmarte si cabe, con más fuerzas en lo que fuiste, eres y quieres ser hoy en día. ¡Eso es lo que debe valer y tener en cuenta!
¡Tú dices no querer necesitar a nadie! Ese es tu problema, o quizá no, si vives a gusto con tu soledad. Sólo tú debes saberlo.
Pero yo, que te conozco creo  que,  si necesitas que si alguien. ¡Estas hecha para amar y compartir!
Pero, nadie llegara, para estar  en tu vida,  sólo cuando tú quieras y lo necesites. 
No espero que cuando conozcas a alguien, desde el primer momento se te encienda esa tópica lucecita del amor y ya no quiera más que estar él. Esto no funciona así.  Pero, tampoco encontraras a alguien que, esté dispuesto a condicionar su relación contigo, en cuanto a lo que sólo tú necesites. Menos aún,  cuando desde el principio ya te marca la consigna de no dejar que tus sentimientos afloren, para evitar el riesgo enamorarte, de vivir, que es de lo que se trata. Realmente, sin darte con esto la oportunidad, no ya sólo de encontrar una gran amistad, o el amor, sino de concederte el derecho a ser feliz o al menos intentarlo. Como dice Gibrán Jalil Gibrán: ´ La vida nos sacude y nos lleva de un lugar a otro. El destino nos impulsa de un punto a otro. Y nosotros, llevados en vilo por estos dos gemelos, prestamos oídos a voces temerosas y no vemos más que lo que se alza como obstáculo en nuestro camino ¨
No estés  dispuesta a prestar tus oídos a la tan temida Dama Doña Soledad. Ni a dejarte lleva en vilo por ésta;  por el miedo de  correr el  riesgo de no ser amada de verdad nunca
Dite a ti misma: Aitana… sé comprensiva, quizá pierdas la oportunidad de que realmente después termine queriéndote, sé comprensiva y dale tiempo... ¡Date tiempo!
Te claro que, nadie será comprensivo, ni te dará tiempo, si tú no lo deseas.
No quieras ser tan generosa, y como siempre pensar sólo en los demás y dejar tus necesidades a la espera. Esto tan sólo se convierte en una trampa psicológica, que al final se come tu tiempo; tu propio tiempo de ser feliz con otras cosas o con otras personas.
 Estoy segura de que, no te gusta la soledad. ¡No te gusta! Le tienes tanto miedo, como cualquier ser humano; pero has de  aprender a llevarte medianamente bien con ella y no comprar la compañía de nadie con la careta o la esperanza del posible amor en un futuro, sólo dentro de los cánones de,… ¡ Sólo cuando me convenga… sin sentimientos compartidos!  .
Ese amor: compañía, respeto, complicidad, ternura, comunicación, sexo y tantas cosas que se alimentan para que no caduque, no debe planearse, ni mendígaselo a nadie. Sólo llega y si no es así, es mejor vivir si la esclavitud de su espera, con la careta de la esperanza. Paro sin miedos… arriesgándose a vivirlo.
No quiero decir con todo esto que no puedas tener solo amigos.
Tú me lo dices muchas veces, con bastante claridad: Te gusta estar con ellos, hablar… sólo hablar… Y es muy elocuente la frase. Te gusta, pero no piensas no quieres nada más o arriesgarte a que sientas nada más y pones tus barreras para ello.
Los amigos querida, están para eso… no lo dudes… amigos con los que se ven de vez en cuando y charlan, o se llaman… se ven cuando ambos lo deseen o necesiten ese rato de charla, pero tú, siempre vas con las cosas muy claras y sin ideas preconcebidas sobre lo que no debe pasar. Ni siquiera sé si tú realmente lo deseas, o intentas tan sólo ser amable o no hacerme daño… ¡Esa es tu excusa, ante ti misma!
Te crees realmente, seas feliz dentro de esa jaula de oro que creo que te  has construido con tu soledad, sólo a veces rota con alguna compañía pasajera o necesitada durante unas horas.
Quizá no haya llegado aún,  la persona que te haga ver de nuevo, que enamorarse de alguien, necesitar mutuamente algo de cada uno y perder el miedo al fracaso es bueno..
Sé que en el fondo, pides mucho a la vida y a lo que te llegue con ella o quizá tú, le pidas menos y eres feliz así.
Si ese es tu secreto, adelante, es tu opción personal, pero si no lo es Aitana, deja que alguien, algún día, te haga sentir de nuevo que eres importante en su mundo y que vales mucho,  que  aunque puedas fracasar en esa búsqueda alguna vez, pero se consciente  de tus  los fracasos, y ten muy claro estos,  nunca son individuales en una pareja, para que no te robe tu derecho a ser feliz.
Espero que lo encuentres
Solo tú puedes saber lo que quieres.
Con cariño y un beso: 

Annia Mancheño

¡¡SOLEDAD!!




Querida amiga Melisa:
Me he puesto a escribirte, porque, tenía la necesidad de contarte, algo que nos ha ocurrido recientemente y que todavía, nos tiene sorprendidos.
Sabes que, tenemos en casa, una habitación que, queríamos alquilar.
Pues bien… hace unos días, alguien llamo a la puerta de casa. Una Señora, me  miró al abrirle y sin mediar palabra alguna, me dijo que, quería alquilar dicha habitación.
Lo curioso del caso es que, nos habíamos puesto ningún anuncio; al no tener muy claro aún, si queríamos meter a alguien desconocido en casa.
Dicha Señora, dijo llamarse Soledad…  Casi, sin terminar de abrir la puerta; hasta nuestro Salón se coló. Se excusó diciendo que estaba cansada y se aposentó en uno de los sillones y desde allí nos habló:

  • Perdonar, pero me encuentro muy cansada y necesitaba sentarme. Me paso la vida buscando habitaciones libres, donde poderme quedar un tiempo…

Nos miraba a todos, mientras hablaba y había algo en su voz, que nos llenó  durante unos momentos de miedo y una extraña sensación. Apenas sin míranos unos a otros, llegamos a la conclusión, de que si la dejábamos quedarse, nos helaría el corazón. ¡Cómo explicártelo! Había tal expresión en su rostro que, era como si, quisiera apoderarse de todo; no sólo de la habitación, sino de todo lo que, con su mirada iba encontrando.
Ante su actitud, no fuimos capaces de hablar. Nos repitió que estaba cansada y que quería reposar.
Nos dejamos llevar por su influjo. La acompañamos a la habitación y con nuestras dudas y miedos, nos fuimos nosotros también a descansar.
Al día siguiente, algo nos llamó la atención. Al mira su rostro; a pesar de la expresión, cuando le mirábamos directamente a los ojos, se podía apreciar en ellos, una chispa de paz; pero, tan lejana… tan lejana… que no  podíamos vera con claridad.
Fueron pasando los días. Casi sin darnos cuenta, en nuestro interior, se fue introduciendo esa extraña sensación y miedo, hasta tal punto que, nos dejábamos llevar por su ese estados de ánimos.
Al principio, la casa adquirió un ambiente raro. Todos estábamos tristes y apagados. Ninguno sabíamos muy bien por qué. Sólo que, esto ocurría desde que, Soledad llego a nuestro hogar. Nos encontrábamos atrapados por alguien, a quien no sabíamos manejar. Al contrario, era ella quien en nuestras vidas, nuestros actitud ante las cosas, empezaba a mandar.
Al final, cansados por la situación, nos abandonamos a la situación.
La mirábamos de solayo y dejábamos que con sus voz, por dentro nos fuera llenando.
Pero un día; todos juntos, decidimos  sentarnos a su lado.
No se explicarte cómo; pero, algo cambió. Aquella chispa que un día vimos en sus ojos, nos sorprendió. Se veía  entonces con más claridad y nos miraba con cierto calor.
Empezamos a hablar con ella de temas que, nunca habíamos tocado, pues siempre  la habíamos mirado de lejos y esto nos impidió conocer mejor su interior.
Sin la mascara de frialdad que, inconcientemente le habíamos puesto, hablar con ella, resultó ser sosegado y tranquilo… y hasta que diría que, en algunos momentos, hasta nos  resultaron sus ojos bellos.
Apenas sin darnos cuenta, las horas fueron pasando.
Estas tertulias,  llenaron muchos días, hasta tal punto que, poco a poco, a ella nos fuimos acostumbrando.
Todos hacíamos nuestras vidas y ella en casa quedaba. Al llegar la noche, junto a Soledad nos sentábamos, aprendiendo día a día, como era en realidad nuestra amiga Soledad. Como en nuestra vida, habían momentos en que, era agradable llegar a casa y tener una conversación con ella, hasta tal punto que, durante esas tertulias, si alguien nos molestaba, sentíamos como si se llevaran un trozo de nuestra intimidad.
Querida amiga! ¡No se cómo te lo podría explicar!
Lo cierto es que Doña Soledad, se convirtió  en nuestras vidas, en una parte más de nuestros momentos diarios; momentos que nos llenaban de paz.
Nos encontrábamos tan bien con ella, durante esos momentos que, era como si todo su encanto, se nos metiera dentro de cada uno de nosotros.
Pero, llegó un día, en que Doña Soledad nos dijo que, se tenía que marchar. Y para asombro nuestro, nos sentimos todos tristes. ¡Es difícil de explicar! Teníamos familia…amigos con los que salir…trabajos…pero, cuando llegábamos  a casa; cuando necesitábamos de ella…¡Siempre estaba ahí!
Soledad nos dijo:
  • No os pongáis tristes. Solo tenéis que saber que, cuando me llaméis, yo acudiré siempre a vuestro lado. Hablaremos si queréis o simplemente, os haré un poco de compañía. Podremos juntos, disfrutar de un rato de tertulia, lectura, música… o simplemente, pensaremos en silencio…¡Cuando lo deseéis volveré! Recordar que, aunque hoy me vaya, siempre me podréis llamar. Pero, debo marcharme. No es bueno que, os acostumbréis tanto a mi, ni que estéis tanto tiempo, sólo conmigo.  Tenéis que vivir vuestras vidas. Yo siempre seré, esa amiga que acude cuando la necesidad de paz, hace que deseéis tener a alguien a vuestro lado, que os conozca, os escuche y os entienda
Nos dio un beso a cada uno y de la misma manera que llegó, sin decir más… ¡Nos despedimos de Doña Soledad!
Ahora, cada vez que, queremos estar a solas con ella, la llamamos y ella inmediatamente, acude a nuestro encuentro; sin excusas… siempre que la necesitamos… llega.
Así que… recuerda querida amiga… si algún día, a tu casa llama alguien que se presenta como Doña Soledad; no debes tenerle miedo..¡Ya veras! Si aprendes a conocerla… a escucharla… a sentirte en paz con su presencia… siempre que la necesites, acudirá a tu hogar.
Aprende a convivir con ella y descubrirás que, vivir momentos y conversar con Doña Soledad, puede aportarte mucha paz.
Recuérdalo cuando te visite   ¡DOÑA SOLEDAD!

Annia Mancheño

LA CONCORDIA DE LO SENTIDO



  
Extraigo de tus palabras a la Musa,
Que te otorga el poder de llegar,
A desvelar entre letras impresas,
Con sentimientos que con afán anhelas.

Combates con las sílabas la soledad,
De los Duendes que, instantáneos surgen,
En mis momentos de inspiración,
Aglomerando en la voz de mi pluma
Las palabras que quieren adquirir voz.
Aciertan a decir lo que sienten,
Distinguiendo el Amor del Desamor,
Contacto imposible entre ambos
Cuando la concordia de lo sentido
Quiere amanecer sin olvidos.

 Annia Mancheño

miércoles, 12 de octubre de 2011

CREDO

 
Creo en un solo Dios.
Aquel que al hombre ayuda.
Ser  Todopoderoso.
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
 
Creo en un Solo Poder superior…
Hijo de la misma vida…
Que vive repartiendo amor
que fue concebido por obra y gracia

del  ser humano que nacido

dio a su nacimiento valor.
 
Que vive de una forma sencilla,
dedicándose a su semejantes,
multiplicando el pan, para los demás…
¡ Dios que pregona el compartir i
engendrado para un fin…
De la misma naturaleza hacedor…
que no vende las palabras…
a quienes ponen a estas el color
del oro de la Riqueza  desmedida.
 
Dando al nacimiento grandeza
y por luchar por la igualdad
a pesar de ser crucificado
en tiempos injusticias miles;
padece y es sepultado
en bóvedas de incomprensión
y resucita cada día,
porque escrito está en su mente
que esa es su lucha en el presente,
según las Escrituras de su corazón.
 
Creo que Sube al su cielo,
si está lleno de bienhechora conciencia,
y está sentado a la derecha
de quienes como él,  vivieron
sin esperar la  obligada la gloria
y de lo dado la recompensa.
 
Creo en el Espíritu Sano,
Señor y creador de alegría,
que procede del vivir cada día.
Del Padre y del Hijo
feliz con lo que se tienen.
 
Creo en la Iglesia… ¡Humana!
Que es una, respetable, fiel y desinteresada
Que bautiza las verdades.
Confieso que hay un solo bautismo,
El que pone nombre a lo que sea dicho y echo.
 
Creo en  el perdón de las caídas,
Y en  la tolerancia de los errores.
Esperando sólo  la resurrección en el presente
y la vida del mundo futuro... ¡En libertad!
 
 
Amén.
 
Annia Mancheño
 
12/10/11